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La melodía congelada de Nikolay

“Ya no se puede vivir de clases y conciertos”, dice este profesor superior de Guitarra Clásica a quien han decomisado su instrumento. No todo es gélido en el largo invierno…

  • Huyó del frío ruso y sus notas han venido a congelarse a pleno sol

Nikolay Ulyanov.
D. A.
Fotografía de D. A.

“Ya no se puede vivir de clases y conciertos”, dice este profesor superior de Guitarra Clásica a quien han decomisado su instrumento.

No todo es gélido en el largo invierno de Moscú. El calor de la música recorre las congeladas cañerías del día a día de la capital rusa. Nikolay, un niño de siete años, alentaba sueños entre las cuerdas de una guitarra. El vaho de las notas musicales empañaba el espeso cristal del frío.

Nikolay transitó por los inviernos subido al mástil de una guitarra, de un laúd, de un bajo. Llegó a ser solista, concertista y Profesor Superior de Guitarra Clásica. Su vida era música para el deshielo.

La pieza española

Las partituras de Nikolay Ulyanov incluían un pieza española. Durante mucho tiempo sonó perfecta, interpretada con brillantez técnica y paz de espíritu. Actuó en la Catedral de Girona, en la Iglesia de Pedralbes (Barcelona), en el Teatro Rojas de Toledo, el Principal de Toledo… Agua de deshielo ruso corriendo por la Península Ibérica.

El siguiente pentagrama estaba dibujado más al sur, en Sevilla. Su figura y su música se hicieron habituales entre los que transitaban por el barrio de Santa Cruz. Pero algo había comenzado a congelarse de nuevo. La crisis se agarró a las cuerdas de su guitarra. Ya apenas quedaba otra opción que ganarse la vida en la calle, vendiendo alguno de los diez discos editados para mantener a sus dos hijos.

La paradoja

Algo del frío de Moscú se había agarrado de nuevo a sus huesos. Dejó de ser autónomo, se mudó a vivir al coche. Un día, la semana pasada, la Policía Local de Sevilla le decomisó la guitarra. Inició una huelga de hambre de 14 días.  “Ya no se vive ni de los conciertos ni de las clases”, denuncia. Las notas de su melodía han venido a congelarse en la calurosa España.

Gregorio Cabrera

Artículo de a 9 mayo, 2013.


  • http://www.facebook.com/nikolay.ulyanov.547 Nikolay Ulyanov

    Gracias por empeñarte, Gregorio, pero no veo mucho sentido en tu articulo. Muchísimas veces mencionas el frío ruso, pero hay otras cosas allí mucho mas interesantes e importantes. Yo nunca huía de allí ni por el frio ni por otras razones. De los hijos tengo dos, no uno. De mi biografía yo te aportaría muchas cosas interesantes si me las preguntaras. A parte de estos datos falta la idea principal. Para mi sería muy fácil pagar 50 € de multa para recuperar mi guitarra (como hacen casi a diario los acordeonistas rumanos. Yo intente llamar la atención del pueblo para que no lo hagan más con los músicos de carrera que no solo “piden dinero” si no aportan la cultura allí donde lo apenas se encuentre. A parte de decomiso injusto (cuando ni he tocado, ni sonaba ninguna nota grabada) los agentes me pusieron la denuncia con los datos falsos, que yo “lanzaba los puñetazos y alcanze a uno de ellos”. Eso sucedió en la plaza con muchos testigos de cuales se quedaron solo dos… Tu ni has mencionado eso. Asó que no te puedo decir que me guste tu articulo. Lo siento!

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