La Marea

Varios artistas participan en talleres con personas con Síndrome de Down y reinventan los límites de la creatividad.

Ha descubierto ciudades enterradas, creó vidas con barro, evitó expolios, ha arado a camello… Es de veras un hombre increíble.
Allí estaba, escondida en una esquina del muelle comercial de Arrecife, preparada para el expolio, uno más. ¿Quién se daría cuenta? Era la ‘piedra grabada’ de los aborígenes de Lanzarote, extirpada del asentamiento y lista para ser enviada fuera de la isla en la bodega del barco aquel día de 1962, entre el ir y venir de gentes y camellos por el humilde dique. Y así hubiera ocurrido de no ser por la pericia, el coraje y la denuncia de un hombre largo, delgado, enjuto, Juan Brito, al que tanto deben el patrimonio y la historia insulares, su Indiana Jones.

Juan Brito con el camello. Foto: Alfredo Ayala
Juan Brito (El Peñón, Tinajo, 1919) es piedra, barro, salitre, viento y arena. Simplemente araba la tierra jalando del camello, pastoreaba cabras, se cuarteaba la piel bajo el sol de Lanzarote, se enamoraba de aquel yermo volcánico olvidado del mundo, de aquella cueva del diablo rodeada de azul.
Sus ojos se fueron abriendo, rastrillaron las historias ocultas bajo la superficie de aquella isla, descubrió realidades y leyendas. En 1962, acompañando al historiador Serra Ráfols, descubrió la Necrópolis del Rubicón. En 1980 sacó a la luz la mareta de agua dulce aborigen de Zonzamas. Surco a surco, preparó el terreno para que brotara y se conociera la historia de aquella aventura insular en el Atlántico.
Sus manos también tenían algo que decir, hablaban, se movían ansiosas, acariciando el aire. Doña Dorotea le enseñó a modelar vidas de barro. Entonces sólo fue de cuestión de tiempo que la historia de Lanzarote tomara cuerpo entre sus huesos, grandes, huesudos, soñadores.
Su gran obra es la Mitología de la Princesa Ico. En ella hay desvelos, sufrimiento físico, una flojera de piernas que se quedó para siempre, cabezas de arcilla cortadas hasta dar con el gesto deseado. Al fin, se alzaron los 25 personajes que tienen algo que ver con la historia de la hija del Rey Zonzamas, sometida a una prueba a vida o muerte ante la sospecha de que pudiera ser hija ilegítima. Junto a otras tres jóvenes, fue introducida en una cueva llena de humo. Sobrevivió porque Uga, la bruja, le dio a escondidas tres esponjas de mar para que respirara a través de ellas. Estas figuras se cubrieron de polvo, desidia y vergüenza política durante décadas en un almacén, hasta que fueron rescatadas y expuestas en el Monumento al Campesino.
Hoy en día, sin tanta magia en la isla, su declaración como Hijo Predilecto, se vio frenada por los desencuentros de los políticos del momento. Pero estos son otros lodos.
*Información detallada sobre la vida de Juan Brito pinchando aquí.
*Agradecimientos: al equipo de etnografiayfolclore.org con especial mención de Lydia Díaz. También para Alfredo Ayala por el permiso para la utilización de las fotografías.
Artículo de Gregorio Cabrera a 13 mayo, 2013.

Instituciones y empresas continúan con la noble tarea de aniquilar uno de los principales bienes del país: su idioma.

Somos una sociedad con teléfonos inteligentes. Pero, ¿somos también una sociedad inteligente?