La Marea

Las revueltas en Turquía han dejado al descubierto el deterioro de los derechos de las mujeres.

Somos una sociedad con teléfonos inteligentes. Pero, ¿somos también una sociedad inteligente?
Nuestra mirada está congelada en la pantalla del móvil. Los auriculares nos aíslan. Mientras respondemos washap, twiters, y correos, sintonizamos el programa de radio, o la canción que nos sube el ánimo. Pasamos de largo sin levantar la cabeza. Abducidos por todo lo que suena desde ese artilugio, nos convertimos en extraños de lo que sucede alrededor:
- Alguien pide ayuda: No fue conmigo.
- Alguien saluda: No fue a mí.
- Alguien está perdido: No pidió auxilio a gritos.
- Alguien quiere hablar: No tengo tiempo para escucharlo.
- Alguien pide paso: No paso del móvil.
- Alguien se ha desvanecido: No respondo llamadas sin identificar.
Y, así, podría seguir desgranando unas cuantas líneas más. ¿A qué estamos esperando para levantar la cabeza? Hemos consentido hacer más ricos a los ricos, más pobres a los pobres, y más poderosos a los gobiernos que manejan nuestras vidas mientras nosotros seguimos más pendientes de lo que sale de un móvil. Estar al margen es estar en blanco: como el margen de un documento Word sobre el cual jamás quedará algo escrito.
Artículo de Blanca Islet a 16 junio, 2013.

¿Habrá que volver a gritar “el hijo del obrero a la Universidad”?, plantea Octavio Caraballo en este artículo sobre la Ley Wert.

El blog ‘Retazos’, de la periodista Mar Arias Couce, se une a nuestra familia de proyectos amigos. Vamos a conocerla un poco mejor…