La Marea

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El informe ha coincidido con la comparecencia ante la Comisión de Cooperación del Congreso de los diputados de José Casas Marín, director de Responsabilidad Social Corporativa de Endesa, y con la votación celebrada en el Parlamento Europeo sobre el mercado de derechos de emisión.
El informe ha sido realizado por SOMO (Centre for Research on Multinational Corporations) y en él se han calculado los impactos tanto para la salud como económicos que provocan las centrales térmicas de carbón de Enel-Endesa en Italia y en el resto de Europa.
Uno de los aspectos más preocupantes, cuantificados por SOMO, es el número de muertes prematuras causadas por la contaminación atmosférica de estas plantas. El método de cálculo usado es el empleado en la Unión Europea por la Agencia Europea de Medio Ambiente para sus informes sobre la contaminación del aire y la producción industrial.
En el caso español, el informe presenta el desglose anual de muertes prematuras y costes totales debido a las cuatro mayores centrales térmicas de Endesa:
*Central térmica de Andorra-Teruel (96 muertes y 302.543.958 €)
*Central térmica de Compostilla-León (52 muertes y 199.222.231 €)
*Central térmica de As Pontes-A Coruña (54 muertes y 292.831.796 €)
*Central térmica de Carboneras-Almería (111 muertes y 423.308.081 €)
De entre las sustancias tóxicas y gases contaminantes o de efecto invernadero que produce la quema de carbón en centrales térmicas, el informe cuantifica las siguientes: PM10, PM2.5, NOx, SOx, CO2, ozono). En el caso de las partículas pueden provocar enfermedades como la neumonía y el cáncer.
Tras la votación que ha tenido lugar esta semana en el Parlamento Europeo, en la cual se ha rechazado, por un estrecho margen, la retirada de derechos de emisión del mercado europeo (ETS en sus siglas en inglés), Greenpeace considera que la estabilidad del sistema europeo de comercio de emisiones ha quedado en entredicho.
“Mientras no se resuelva el exceso de derechos de emisión disponibles en el ETS no se logrará su objetivo de disuadir a los contaminantes y promover una producción más limpia. Los precios extremadamente bajos del CO2 han perjudicado la credibilidad del ETS y han favorecido las opciones más contaminantes de producción energética como es el carbón”, comenta la organización a través de una nota de prensa.
Según el director de política climática de Greenpeace en la Unión europea, Joris den Blanken, “la votaciónes un fracaso histórico. Actualmente, el mercado de carbono no logrará frenar la construcción de ninguna planta de carbón. Mientras la UE no tome decisiones firmes sobre el mercado de emisiones, son los Estados miembros quienes deberán legislar en este vacío legal, como son los impuestos sobre el uso del carbón y el abandono de la quema de carbón”.
Artículo de Redacción a 17 abril, 2013.

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