La Marea

Varios artistas participan en talleres con personas con Síndrome de Down y reinventan los límites de la creatividad.

Ramón Lucas, director del Desinquieto Fest, analiza las producciones de animación.
Hasta el mañana sábado, día 25 de mayo, tendrá lugar en el Auditorio de Teror el Desinquieto Fest, la Muestra Nacional de Cine Infantil que ofrece al público una variada programación que incluye proyecciones y talleres orientados a los más pequeños. Roberto Lucas, director de Desinquieto Fest, propuesta que cuenta con la ayuda del Ministerio de Cultura del Gobierno de España, señala que “nos interesa un cine nacional producido en los últimos dos años que habitualmente no tiene una distribución comercial en las grandes salas”.
Lucas opina que en España se están llevando a cabo en los últimos años producciones notables tanto de ficción como de animación destinadas al público infantil que se venden muy bien fuera de nuestro país en los circuitos internacionales. “Canarias es uno de los núcleos importantes de producción del Estado, sobre todo de animación infantil, porque hay mucha calidad y talento”, dice.
Lucas señala que “el nicho de mercado del cine infantil es complicado porque depende de consumidores que en muchas ocasiones no pueden decidir por sí mismos ante la oferta y, porque los productos deben concebirse con tacto ya que los niños de España responden de distinta manera que los de los países nórdicos, por ejemplo”.
A eso se añade que competimos con el gran icono del cine mundial que se produce en EE.UU que incorpora mucha postproducción y efectos a sus costosos filmes. Creemos que ese cine nos el único que se debe consumir: existen otras alternativas que sin tantos medios es igual o más de válido que el norteamericano; un cine sincero que con pocos medios sea capaz de transmitir unos valores culturales y vitales para los futuros ciudadanos de un mundo global. Ese es el cine que interesa a Desinquieto Fest”, puntualiza el director de la muestra.
El cine dirigido a un público infantil que se programa en los canales de televisión temáticos, en los generalistas -donde se reduce hasta casi desaparecer la programación para niñas y niños- y en las salas de cine a través de la distribución comercial “fomenta los estereotipos y roles tradicionales entre chicos y chicas y hay incidencia de la publicidad indirecta dentro de la propia película”. Así lo explica Roberto Lucas, director de la muestra, que ha recorrido ya cuatro de las seis ciudades españolas incluidas en el mapa de Desinquieto en su primera edición.
El vacío es de programación, pero también de producción. “Lamentablemente no se hace mucho cine infantil en España; se hace bien poco, lo que hace más costosa la selección de las películas. Es escaso y hay que defenderlo, pero para eso hay que ofrecerles ventanas” por las que asomarse, dice Lucas: crear espacios necesarios para mostrar “las cosas desde otra perspectiva, con otros intereses” que no sean los comerciales. “Nos interesa la posibilidad de que se produzca cine infantil en el ámbito nacional”, asegura, pero para que se produzcan más películas, hay que garantizar su distribución.
Incluso, cuando ese cine aspira a ser comercializable, aún así, encuentra dificultades para ser programado y también ese cine está en Desinquieto Fest, una ventana en la que entra el 70% del cine infantil producido en el ámbito nacional en los últimos dos años. “Es una buena ventana”, sentencia el director de la Muestra.
Artículo de Redacción a 23 mayo, 2013.

Instituciones y empresas continúan con la noble tarea de aniquilar uno de los principales bienes del país: su idioma.

Somos una sociedad con teléfonos inteligentes. Pero, ¿somos también una sociedad inteligente?