La Marea

La película de animación hecha en Canarias ‘Hiroku’ se presenta a los premios Goya del cine español.

Entrevista con el Premio Nacional de Poesía Juan Carlos Mestre, implicado en el rechazo a las prospecciones petrolíferas en Canarias.
Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, León, 1957) es un árbol sobre el que se posan las palabras porque se sienten a gusto en sus ramas. Allí revolotean, se mezclan y dibujan poemas que le han hecho merecedor del Premio Nacional de Poesía, del Premio Adonais y del Premio Gil de Biedma, entre otros reconocimientos donde también figura el de un público fiel que valora sus versos, pero también sus hechos. Los días 25, 26 y 27 participará en las Jornadas del Encuentro Internacional de Literatura 3 Orillas en Madrid, que acogen actos contra las prospecciones de Repsol en Canarias.
- Es conocida su implicación en causas medioambientales. Por ejemplo, rechazó un reconocimiento del Ayuntamiento de Ponferrada como protesta contra las minas a cielo abierto y su impacto sobre el territorio. ¿Son batallas perdidas o de qué sirven estos actos?
- Ninguna batalla contra el deterioro medioambiental y los mezquinos intereses de usura y enriquecimiento particulares que se ocultan tras su práctica estará nunca perdida. Frente a la naturaleza la esperanza de la vida lleva muchísimo más lejos que el miedo a aceptar el presente como una situación irreversible. La tierra esta ahí, delante de nosotros no como un decorado muerto destinado a la contemplación funeral del destino, sino como un organismo vivo, mutable, con personalidad moral, es decir sujeto a responsabilidad de conducta. El territorio de todos los encantamientos que es el planeta no puede ser usado a nuestro antojo, sometido a las leyes del beneficio de unos pocos, explotado inmisericordemente, destruido por la avaricia y la prevaricación de las oligarquías dominantes, los intereses de los rufianes y los sátrapas económicos. La tierra es un préstamo, un breve usufructo que cada generación ha de cautelar, cuidar y proteger para la herencia de las generaciones futuras. No somos los primeros, obviamente no seremos los últimos habitantes del planeta, no podemos someter a la avidez del presente lo que no nos pertenece y de lo que solo somos breves huéspedes.
- Ahora se implica usted también participando en un acto público en Madrid que rechaza las prospecciones en busca de petróleo en Canarias. ¿Es acaso el hombre un destructor nato de paraísos?
- No, no es el ser humano el destructor de su imaginado paraíso, es la perdida de conciencia de la responsabilidad humana para hacerse cargo de la conciencia de otro, de su semejante y la casa común del resto de las especies. Son las ideologías supremacistas del dinero, la economía de la barbarie, los políticos ruines vendidos a la codicia, la mediocridad de los dirigentes públicos ridículamente sometidos a las decisiones de los acaudalados y la fuerza de los canallas. Es la ideología dominante, un sistema social concebido en términos de acumulación de riqueza por parte de unos pocos, en su generalidad abyectos gángsters de las finanzas, y el empobrecimiento masivo de las clases débiles, en su generalidad honradas. Mire usted, el caso del petróleo de Canarias, ¿a quién benefician, qué futuro hipotecan, a qué intereses corresponden el plan de la prospecciones?. Conocemos quienes son los Bush, sabemos de quienes son las petroleras, el nombre de los miembros de sus consejos de administración, sus vinculaciones con la avaricia, sus alianzas con las familias más despreciables del poder político.
- ¿Qué palabras acuden a su mente al hablar de este tipo de agresiones a la Naturaleza? ¿Qué versos utilizaría?
- No hay versos que puedan dar cuenta de la dimensión de la catástrofe, al menos no los míos. Acaso uno de John Keats: “El corazón de la Tierra nunca muere”.
- Uno de sus poemarios llevó el título de ‘La poesía ha caído en desgracia‘. ¿Saldrá de este estado alguna vez?
- La poesía es un acto de legítima defensa contra la soberbia obstinación del poder para mentir. Un acto de legítima defensa ejercido desde el lenguaje de la delicadeza humana contra los actos de fuerza que violentan el porvenir de la dignidad humana. De mi amigo Jorge Riechmann, que ha entregado su vida a la poesía y la causa ecológica, he aprendido que la vida carece de sentido sin resistencia al mal. Pues bien, el mal mayor es hoy la destrucción del medio natural, es decir la destrucción de la esperanza de futuro, de ahí nacen los otros males, la bellaquería y la retórica cutre de quienes pretender confundir a los ciudadanos vendiéndoles la nuevas mentiras del Régimen de la Esclavitud, el trabajo barato y el saqueo generalizado de los bienes públicos.
- Un saludo y muchísimas gracias. Es un placer y un lujo contar con usted en nuestro proyecto periodístico.
- El placer es mío, también la gratitud por vuestro compromiso con el sueño pendiente de ser soñado, la sostenibilidad, la justicia social, la desobediencia a la gran mentira de -palabras de Pound- los parásitos de la usura.
Artículo de Gregorio Cabrera a 20 septiembre, 2013.

La pardela es un ave atlántica protegida que pese a ello sigue sufriendo los efectos del furtivismo en Canarias.

El articulista reflexiona sobre las implicaciones de la industria del petróleo en Canarias en clave de presente y de futuro.