La Marea

España y Portugal disputan por la mediana mientras la naturaleza de las Salvajes permanece altiva ante las inquinas humanas.

Impresionante testimonio gráfico de Alberto Hugo Rojas del vertido de petróleo en una isla de Brasil comparable a La Graciosa (Canarias).
El paraíso azul y transparente de la isla de Paquetá (Río de Janeiro, Brasil) se convirtió en un infierno negro el 18 de enero de 2000. Una rotura en la refinería Duque de Caixas de Petrobrás (Compañía Brasileña de Petróleo) arrojó al mar 1.300 toneladas de crudo que dieron lugar a una mancha de 50 kilómetros cuadrados que tiñó de oscuridad el presente y el futuro de la exhuberante Bahía de Guanabara. Antes era un lugar de postal. Ahora, un ejemplo de los riesgos de la industria petrolífera.

Piche en la playa (Alberto Hugo Rojas).
El vertido acabó con la industria del turismo, intoxicó a peces, aves y crustáceos y atacó el corazón de un espacio natural protegido. El piche se agarró a las rocas y a las raíces de los árboles de los manglares provocando su asfixia. Tres décadas después permanece anclado a los fondos de la bahía herida de Guanabara.

La refinería. Alberto Hugo Rojas.
Un lanzaroteño, el fotógrafo Alberto Hugo Rojas, ha visitado la zona y ha retratado el rostro del desastre.”Este lugar sería algo parecido a La Graciosa en las Islas Canarias, pero más pequeño y algo más urbanizado, con un estilo de vida parecido y un ambiente tranquilo”, explica.

La negra orilla. A. H. Rojas.
“Esta isla y toda la bahía”, sigue comentando, “sufre las consecuencias de las explotación del petróleo, a lo que hay que sumar el gran trafico de barcos y la actividad de los puertos de Río y Niteroi y la presencia de dos vertederos de basura cerca de la bahía. Durante la navegación hasta la isla el color del agua no es azul, es marrón y negro”.

Paseantes. Alberto Hugo Rojas.
Todavía hay voces en Brasil que, más de treinta años después, siguen demandando una multa a Petrobrás. Mientras tanto, la Compañía Estatal de Aguas sigue inmersa en su plan de recuperar la normalidad en la zona, un programa que se incluye dentro de los compromisos adquiridos con el Comité Olímpico Internacional de cara a la celebración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.
El petróleo dibuja sus siluetas caprichosas sobre la fina arena, justo donde las olas besan la orilla, donde antaño los niños hacían castillos de arena que se han desmoronado hasta nadie sabe cuando.

Rocas teñidas. Alberto Hugo Rojas.
La difusión de este reportaje gráfico de Alberto Hugo Rojas se produce mientras prosigue el debate sobre las prospecciones de Repsol en Canarias y más concretamente frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. Este proyecto ha dado lugar a una fuerte corriente de protesta en el archipiélago.
NOTA: La redacción de Diario Atlántida quiere agradecer la colaboración, el trabajo y la deferencia con nosotros del autor de las fotografías. Enlace de interés: Alberto Hugo Rojas.
Artículo de Gregorio Cabrera a 16 septiembre, 2013.

Un concepto que echa raíces por todo el mundo, la soberanía alimentaria, germina también en Canarias.

Una nueva isla emerge en el panorama de la joven literatura canaria. La ínsula tiene nombre: Jorge Cáceres Hernández.
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