La Marea

La caretta caretta o tortuga boba está en peligro de extinción. Deberías pensarlo bien antes de arrojar una bolsa al mar. ¿Quieres saber por qué?
Hoy el viento se hace sentir y escuchar. El catamarán transporta a decenas de turistas para que disfruten de las aguas turquesa de Fuerteventura. Uno de ellos arroja una bolsa al mar de manera que parece distraída, pero que en realidad no lo es. Horas más tarde regresan a tierra. Todos están muy satisfechos con la excursión. También el hombre de la bolsa. ¡Qué bello es el océano!
Semanas más tarde los extranjeros están en Alemania, en Inglaterra, en Suecia, en Francia. Mientras, la bolsa de nuestro nefasto protagonista vaga ahora por aguas abiertas y se cruza en el camino de un ser que observa la vida con una mirada aun más profunda que el propio mar. Es un ejemplar de caretta caretta o tortuga boba, una especie ampliamente distribuida por todo el mundo.
La tortuga confunde la bolsa con una medusa, uno de sus alimentos preferidos. El desenlace es el único posible. El animal se traga el plástico y queda condenado a una muerte agónica. No hay más.
La tortuga boba no hace ni mucho menos honor a su nombre. Recorren el planeta de cabo a rabo y son capaces de regresar al lugar de su nacimiento para la reproducción 15 ó 20 años después. Pero estas habilidades no evitan que esté en peligro de extinción.
Son diezmadas por la contaminación, la caza para hacer uso de su carne y su caparazón, el acoso a sus áreas de reproducción en la costa y otro largo etcétera de adversidades
Diversos estudios y denuncias de colectivos como Ecologistas en Acción relacionan la disminución de las tortugas marinas en su conjunto con el incremento de las plagas de medusas, incluso en áreas atlánticas donde eran casi inexistentes. Si algún día una medusa pica a nuestro poco concienciado turista quizás se trate de una pequeña venganza de la naturaleza.
*Fotografías de CARLOS DE SAÁ
Artículo de Gregorio Cabrera a 10 febrero, 2013.

¿Te cuento un cuento? Hansel y Gretel y otras criaturas se cuelan en la cartelera de cine.

Ni los bosques de utilidad pública se libran del riesgo de ser privatizados.